La Guerra (relato corto)

A medio día, cuando del espanto casi se habían curado, se hallaron sentados sobre la misma muerte que con desidia habían provocado. Sondearon sus almas en busca de humanidad, pero ya no humeaban en su interior los rescoldos de lo que fueron una vez, antes de elegir mal el camino. Y, además, hay recuerdos que queman el alma.
Debatirse entre matar o morir, cual guadaña de la solemne parca, pero sin el comodín de salir indemnes, como ella, hiriendo de muerte hasta conseguir la muerte ajena o la propia, había sido un abismo llamando al abismo.
Se miraron a hurtadillas, y de la rosa negra que prendía de cada uno de sus pechos ardieron centenares de lágrimas, y cayeron descompuestos, cosidos sus cuerpos en un abrazo de moribundos lamentos.
Acaso no lo sabían, pero pudieron haber sobrevivido todos a aquella demencia, hubiese sido suficiente con cambiar los fusiles por abrazos, y a los generales por maestros…

©Gallego Rey.

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15 Comentarios

  1. Quizá deberías enviarle este mini relato a esos que pululan por ahí y charlatanes de la Paz y a la vez traficantes de personas.
    Duro dilema si es la bondad quien ocupa tu corazón y te ves en la encrucijada de matar o morir.

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