La teoría del caos

...al principio en mí
no había nada…”

Mientras mi ángel duerme
soporta el cielo con su presencia
una alevilla menuda que calma mi
herida imaginaria con un ungüento
imaginario entretanto la noche rima
con sus alas blancas y los impedidos
triunfan con impunidad en la ciudad
del caos y Lázaro se niega a caminar,
porque ni yo soy dios, ni la suerte
nunca estuvo echada, y menos aún
después de que la mariposa estática
se negase a aletear.

© Gallego Rey

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Tiempo muerto

Cuando los mudos
apresan mi desorden
con sus labios
se me hace de noche
en ésta prescrita piel
donde brama mi vejez
contra su testamento,
y ocurre que tengo miedo
a quedarme solo en la oscuridad
sin ningún resto de cuerda
en la maquinaria que me hace
funcionar, aunque lo mío
ya solo sea una vida ajena,
cuatro recuerdos sin rostro
y un ataúd que me observa
con desdén…

Gallego Rey ©

Intercambio de parejas

aflordepiel2016

Hacía años que había dejado de fumar, pero este último polvo había que culminarlo con un cigarro a medias, en la cama, aún con la respiración entrecortada y el cuerpo temblando después de disfrutar de un orgasmo múltiple, tan inesperado como increíble . Cuando su marido le había planteado el intercambio de parejas con Lidia y Ángel para añadir picardía y frescura a sus vidas sexuales no lo veía claro, aunque Ángel estaba bien y se merecía un polvo. Pero salvadas las reticencias iniciales había aceptado por la insistencia de su marido, que parecía que se jugaba la vida en el envite.
Las primeras caladas la hicieron toser, pero el humo del cigarro le supo a gloria. Estaba pletórica. Del otro lado de la pared, en la habitación contigua, se oían más que gemidos. Conocía a la perfección una de las voces, la de su marido, que lo tenía que estar…

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Precognición

Donde el sigilo
se torna vagabundo
me despojé de la estética
buscando glosa a un epitafio,
pero no sólo yo rebuscaba
entre la mierda para hallar el paraíso,
también los incorruptibles
se palpaban entre sí
y las putas y los niños
y los santos; todos mezclados
y confundidos en la ribera
del óbito, aunque ya lo sabíamos
antes de empezar; que sólo sería
un momento, entre el antes
y el después.

Gallego Rey ©

Variaciones sobre el lienzo titulado “Detalle”, de Francisco Hernández

Detalle, de Francisco Hernández

Detalle, de Francisco Hernández

Como metralla alojada en los ojos
las esquirlas de la noche
son la raíz germinal de los sueños,
y no obstante,
en vano luchamos contra toda
evidencia que confirme su luz,
pues no hay ceguera más sensible
que la del miedo reflejado en su utopía
con la morfología de lo
[in]completamente sagrado enraizando
en el magma de la divinidad;
en el aliento de lo vulnerable;
en la antítesis del vacío…

Quizás en el detalle esté la respuesta
a tanta confusión,
y a que no sepamos mirar
en el ojo donde calma la tormenta
para vernos en nuestro interior
sin tanto miedo a la luz
de nuestra existencia.

Gallego Rey ©

Francisco Hernández, pintor melillense crecido en Vélez-Málaga autor de este precioso lienzo. ©

Variaciones de Diálogo en el Sur, de Francisco Hernández

Diálogo en el Sur Autor: Francisco Hernández ©

 

 

Una lengua se proyecta en el siroco
donde duerme el crepúsculo
en la molla, que murmulla,
y se querella contra el aturdimiento
del viril semental que apenas
balbucea en su turbación herido,
desquiciando la súplica de la hembra
que no halla respuesta,
ni partitura de ansias y sofocos
pues tan solo jadea su deseo frente
a la noche que duerme,
descabezada, vestida de verde turquesa,
al sur, donde la lengua se proyecta
en el siroco y duerme el crepúsculo,
aturullado, esperando despertar en otoño

Gallego Rey ©

Cuadro titulado Diálogo en el Sur, del pintor melillense aunque criado en Vélez-Málaga, Francisco Hernández.