El duende de la mezquindad y yo

El travieso duende de la mezquindad
se ha hecho hombre y estornuda en alud
a la humanidad masticada en su boca
arrugando en el vacío que habita en su alma
y ante mis ojos morosos
las nanas de la compasión.

No hay más miedo adusto
que a tal parto incompetente
que como herida abraza al dolor
y estremece su destino
enmarañando las fábulas de la memoria
al ritmo laberíntico de una alucinación chinesca.

Habitamos ambos, en un imposible,
sin raíces, como en un desván a solas
sin cuerda para suicidarnos
siendo, acaso, el invierno total antes de la muerte.

Gallego Rey. Derechos Reservados.

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Presentación del canal Hablando de Literatura, en Ivoox

Muy buenas a todos. Después de un periodo de relativa inactividad bloguera, regreso con más proyectos para compartir buena literatura. Hoy he estrenado un canal en la plataforma Ivoox, llamado Hablando de Literatura, en el que se irán presentando las novedades literarias del momento, críticas, entrevistas, concursos, editoriales y apoyo a los escritores incipientes en su especial odisea hacia la publicación de sus obras. Os dejo un enlace al capítulo piloto, por si os interesa prestar oído, y de paso dejar un comentario. Aunque los que sabéis de mi forma de entender esto de las redes sociales daréis por supuesto que no os pediré halagos ni que compartáis nada si no os sale de verdad de corazón.

Podréis enlazar desde aquí a la página principal del canal y escuchar el episodio piloto, abajo a la izquierda, en el recuadro que se ve en la captura de pantalla que os dejo 

 

¡Presidente, presidente!

A quienes lo conocíamos desde su más tierna infancia no nos extrañó que acabase huyendo. Siempre fue un tipo de convicciones débiles, pusilánime. Cuando nos sorprendió de verdad, fue cuando lo vimos en aquel balcón, con una marabunta de gente que lo aclamaba como si fuese un héroe, y él, como si lo fuese, escenificando el papel de su vida y dejándose querer, se ocultaba a sí mismo de la realidad. ¡Presidente, presidente!… cuando no era más que un hombre de paja.

Gallego Rey.

La poesía es inmundicia acicalada

La poesía aunque ya no duela
ni se incruste en el mostrador
de la vida quemando conciencias
es inmundicia acicalada
y también noche, aire
plomo y cómplice de las
grietas en los espejos
y un templo donde rezar
persiguiendo dioses
y muertos
y máscaras donde apaciguar
la nocturna soledad.
La poesía es olvidar
para recordar de otra manera
sin el peso muerto
de la catástrofe cotidiana
y un muro inexistente
entre el tú y el yo
y el nosotros
porque o todo es desnudez
y desgarro en la poesía
o no es poesía

@ Gallego Rey

Destierro

…No es mi reino -dijiste- de este mundo;
pero ve que, sin patria, triste muero
en el destierro y en error profundo:

raíz dame en la tierra, aquí, primero;
sin raíz con el polvo me confundo:
sólo con ella he de irte todo entero…

Miguel De Unamuno

De tanto de nada aprieta el hambre
y se escucha el ruido de los huesos
al sujetarse en el vacío,
y el vuelo de unas manos implorando
cristales para rasgarse
las venas y desangrar de toda
su miseria al mundo.

Pero ya nadie escucha a nadie
en esta dimensión de derrota
y huérfanos cipreses sin raíces ni tierra.

Gallego Rey ©

A degüello: la profecía del hombre muerto

Al clamor del asombro
sobrevendrá la apatía
y los monstruos de las sombras
habitarán en el insufrible dolor
de nuestra derrota,
y caerán sus máscaras
de candente plomo
como cae la flor del olvido
sobre nuestros ojos,
y volverá Diciembre con su agonía
de crucifixión a resucitar
a este apócrifo occidente
hijo de un simulado Uróboros,
y valdrá su precio de treinta
monedas de plata que los
ahorcados traidores
nos vendan al peso,
aunque no consuele saber que
también morirán los
poetas canallas que escupen
su disconformidad desde
sus trincheras de terciopelo
mientras el sarraceno toca a degüello
esperando el momento de amortajarlos
con sus vacíos versos.

© Gallego Rey