Desnudez

Desnúdate de mí sin reproches
pues tengo el corazón fatigado
y sin vendas los ojos.

Me está esperando el invierno
y pesas mucho
cargada a mi espalda.

Adiós babilónica esencia mía,
me voy eludiendo la soledad
a ver cómo es el vuelo de tu desnudez.

Gallego Rey. Derechos Reservados

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Apocalíptica

Manchados de obsesiones
nos ondulamos a propósito
sin resistir a su reclamo,
arrollados por su voz.
Nos llama desde los límites
del tiempo, pletórica tras correr
entre los confines de la oscuridad
como un cuervo a cargo de
nuestros sueños.
Luego, sucede el silencio,
que no deja arena en el reloj
ni vuelta a empezar.
Hay que ir recogiendo los desechos del alma para ofrecérselos en prenda,
y tocar la nada como al principio
sin que nuestra ausencia manche de recuerdos o nostalgias
el aire que nos abandona.
Se termina este capricho,
como cualquier otro,
y es que todo fluye,
nada permanece.*

* Y es que todo fluye,
nada permanece. De Heráclito el oscuro.

Gallego Rey. Derechos Reservados.