La poesía es inmundicia acicalada

La poesía aunque ya no duela
ni se incruste en el mostrador
de la vida quemando conciencias
es inmundicia acicalada
y también noche, aire
plomo y cómplice de las
grietas en los espejos
y un templo donde rezar
persiguiendo dioses
y muertos
y máscaras donde apaciguar
la nocturna soledad.
La poesía es olvidar
para recordar de otra manera
sin el peso muerto
de la catástrofe cotidiana
y un muro inexistente
entre el tú y el yo
y el nosotros
porque o todo es desnudez
y desgarro en la poesía
o no es poesía

@ Gallego Rey

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Destierro

…No es mi reino -dijiste- de este mundo;
pero ve que, sin patria, triste muero
en el destierro y en error profundo:

raíz dame en la tierra, aquí, primero;
sin raíz con el polvo me confundo:
sólo con ella he de irte todo entero…

Miguel De Unamuno

De tanto de nada aprieta el hambre
y se escucha el ruido de los huesos
al sujetarse en el vacío,
y el vuelo de unas manos implorando
cristales para rasgarse
las venas y desangrar de toda
su miseria al mundo.

Pero ya nadie escucha a nadie
en esta dimensión de derrota
y huérfanos cipreses sin raíces ni tierra.

Gallego Rey ©

La teoría del caos

...al principio en mí
no había nada…”

Mientras mi ángel duerme
soporta el cielo con su presencia
una alevilla menuda que calma mi
herida imaginaria con un ungüento
imaginario entretanto la noche rima
con sus alas blancas y los impedidos
triunfan con impunidad en la ciudad
del caos y Lázaro se niega a caminar,
porque ni yo soy dios, ni la suerte
nunca estuvo echada, y menos aún
después de que la mariposa estática
se negase a aletear.

© Gallego Rey

Tiempo muerto

Cuando los mudos
apresan mi desorden
con sus labios
se me hace de noche
en ésta prescrita piel
donde brama mi vejez
contra su testamento,
y ocurre que tengo miedo
a quedarme solo en la oscuridad
sin ningún resto de cuerda
en la maquinaria que me hace
funcionar, aunque lo mío
ya solo sea una vida ajena,
cuatro recuerdos sin rostro
y un ataúd que me observa
con desdén…

Gallego Rey ©

Precognición

Donde el sigilo
se torna vagabundo
me despojé de la estética
buscando glosa a un epitafio,
pero no sólo yo rebuscaba
entre la mierda para hallar el paraíso,
también los incorruptibles
se palpaban entre sí
y las putas y los niños
y los santos; todos mezclados
y confundidos en la ribera
del óbito, aunque ya lo sabíamos
antes de empezar; que sólo sería
un momento, entre el antes
y el después.

Gallego Rey ©

Variaciones sobre el lienzo titulado “Detalle”, de Francisco Hernández

Detalle, de Francisco Hernández

Detalle, de Francisco Hernández

Como metralla alojada en los ojos
las esquirlas de la noche
son la raíz germinal de los sueños,
y no obstante,
en vano luchamos contra toda
evidencia que confirme su luz,
pues no hay ceguera más sensible
que la del miedo reflejado en su utopía
con la morfología de lo
[in]completamente sagrado enraizando
en el magma de la divinidad;
en el aliento de lo vulnerable;
en la antítesis del vacío…

Quizás en el detalle esté la respuesta
a tanta confusión,
y a que no sepamos mirar
en el ojo donde calma la tormenta
para vernos en nuestro interior
sin tanto miedo a la luz
de nuestra existencia.

Gallego Rey ©

Francisco Hernández, pintor melillense crecido en Vélez-Málaga autor de este precioso lienzo. ©