Dios viste de negro

A causa del miedo
al polvo y a las cenizas
Dios viste de negro
obcecado en olvidar su creación,
y en su memoria se desgarran
los gritos de los muertos
y la profundidad del horror crece
como menguan los ojos del búho
ante la luz del sol.
Dios está herido;
es un mártir para el dolor
y los otros dioses esperan
su carne como pájaros necrófagos.
Así es la vida, que ni él se libra
de las tempestades
y todo lo que ha creado puede
diluirse y pasar al olvido,
y no obstante:
Cum infirmor tunc potens sum

(La medida de su debilidad aumenta su fortaleza)

Gallego Rey. Derechos Reservados.